La Casa Blanca anunció que los llamados Trump Accounts darán un nuevo paso con el lanzamiento de una aplicación móvil que permitirá a las familias seguir en tiempo real el rendimiento de las inversiones asociadas a las cuentas de sus hijos. La llegada de la plataforma está prevista para esta semana, pocos días antes de que el programa entre oficialmente en funcionamiento el próximo 4 de julio.
A través de una publicación en redes sociales, la administración adelantó que los usuarios podrán administrar sus cuentas desde el teléfono, revisar la evolución de los fondos y acceder a distintas herramientas desde un único lugar. Según informó previamente The Wall Street Journal, quienes ya se inscribieron en el programa comenzarán a activar sus cuentas durante los próximos días.
La aplicación fue desarrollada por Joe Gebbia y National Design Studio en colaboración con BNY y Robinhood. Estará disponible tanto para dispositivos Apple como Android e incluirá ocho módulos exclusivos de educación financiera dirigidos a las familias. Desde el Departamento del Tesoro han señalado que fortalecer la alfabetización financiera es una de las prioridades centrales de la iniciativa impulsada por el secretario Scott Bessent.
El programa fue presentado en enero y forma parte de la nueva legislación tributaria aprobada por el gobierno. Su principal característica es la entrega de un aporte inicial de 1.000 dólares a cada ciudadano estadounidense nacido dentro del período establecido por la ley, siempre que sus padres completen la inscripción correspondiente.
Aunque no existe obligación de realizar aportes adicionales, las familias podrán depositar hasta 5.000 dólares al año. Esos recursos serán invertidos en empresas estadounidenses que cotizan en bolsa, con el objetivo de generar crecimiento de largo plazo.
Las proyecciones difundidas por el gobierno apuntan a un horizonte ambicioso. Sin aportes adicionales, una cuenta financiada únicamente con los 1.000 dólares iniciales podría alcanzar aproximadamente 5.800 dólares cuando el beneficiario cumpla 18 años y acercarse a los 200.000 dólares hacia los 55 años. En cambio, si una familia aporta el máximo permitido cada año, el saldo podría rondar los 304.000 dólares al llegar a la mayoría de edad y superar los 2,7 millones de dólares en la madurez.
Durante la presentación del programa, el presidente Donald Trump afirmó que la iniciativa busca entregar a cada recién nacido estadounidense una participación económica en el futuro del país. Según sostuvo, el objetivo es ofrecer una ventaja inicial a niños que, de otro modo, podrían comenzar su vida adulta sin patrimonio alguno. Trump incluso llegó a describir los Trump Accounts como una de las innovaciones de política pública más transformadoras de las próximas décadas.
La elegibilidad para recibir el depósito federal inicial alcanza a los niños nacidos entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2028. Las cuentas estarán registradas a nombre del menor, mientras que los padres o tutores ejercerán la custodia hasta que el beneficiario cumpla 18 años.
Mientras el gobierno federal avanza con el despliegue nacional, algunos estados ya comenzaron a adoptar medidas concretas para ampliar el alcance del programa. Uno de los casos más visibles es Arkansas.
La gobernadora Sarah Huckabee Sanders anunció que todos los menores que actualmente forman parte del sistema estatal de acogida serán inscritos en los Trump Accounts. La medida beneficiará a más de 3.400 niños y adolescentes bajo tutela estatal, convirtiendo a Arkansas en uno de los primeros estados del país en incorporar de manera masiva a jóvenes en hogares de acogida dentro del programa federal.
Las cuentas, creadas bajo la legislación conocida como One Big Beautiful Bill Act, funcionan como instrumentos de ahorro e inversión con ventajas tributarias. Los fondos permanecen bloqueados hasta que el titular alcanza la edad requerida para retirarlos.
Las autoridades estatales destacan que la iniciativa puede convertirse en una herramienta especialmente relevante para jóvenes que pasan parte de su infancia en el sistema de acogida y que, al cumplir la mayoría de edad, deben iniciar una vida independiente con recursos limitados.
Tiffany Wright, directora de la División de Servicios para Niños y Familias de Arkansas, explicó que el programa abre una oportunidad inédita para generar estabilidad financiera futura en un grupo históricamente vulnerable. Según indicó, algunos jóvenes permanecen varios años en hogares de acogida y, al abandonar el sistema, contar con recursos acumulados podría facilitar su transición hacia una vida adulta más estable.
No todos los menores inscritos recibirán automáticamente el aporte federal de 1.000 dólares. Ese beneficio sigue reservado para los niños nacidos entre enero de 2025 y diciembre de 2028. De acuerdo con datos estatales, los recién nacidos y los niños de un año representan cerca del 18% de la población actual en acogida dentro de Arkansas.
Los menores nacidos antes de 2025 también podrán disponer de una cuenta y recibir contribuciones de familiares, tutores o entidades sin fines de lucro. Sin embargo, las autoridades aún no han precisado si el estado realizará aportes directos a esas cuentas en el futuro.
La implementación práctica todavía requiere definir varios procedimientos administrativos. Entre ellos, la coordinación con cuidadores responsables y la forma en que se gestionarán las cuentas cuando un menor abandone el sistema de acogida o alcance la edad adulta.
Para las autoridades de Arkansas, la decisión también envía una señal política. Más allá del componente financiero, sostienen que la medida refleja una forma de reconocer el valor y el potencial de niños que ingresaron al sistema de protección por circunstancias ajenas a su voluntad. La apuesta es que esos fondos representen algo más que una cuenta de ahorro: una oportunidad concreta para comenzar la vida adulta con un respaldo que muchos de ellos nunca habrían tenido.





