No me ando con cuentos. Ni Samsung, ni Apple: la cámara que más me picaba las manos por probar era la del Xiaomi 14 Ultra. A pesar de que en la típica comparativa fotográfica gigante no salió primero (porque meter en la juguera los selfies, el video y otras hierbas hace que coronar a un solo ganador sea un cacho), el equipo que de verdad me voló la cabeza el año pasado fue el 13 Ultra. Tenía uno de los RAW más brutos que he visto en un celular, un procesado casi sin sharpening artificial y un resultado que, si bien no era perfecto, andaba súper cerca de lo que yo le exijo a un teléfono.Ahora el 14 Ultra llega a pelear el combo en el hocico por ser la mejor cámara del mercado, plantándose como uno de los teléfonos más potentes sin achicarse ante nadie. Llevo dándole duro más de una semana y ya tengo clara la película de si este es o no el máximo exponente para sacar fotos.Lo que trae bajo el capó (Ficha técnica del 14 Ultra)CaracterísticaDetalleDimensiones y peso161,4 x 75,3 x 9,2 mm / 224,4 gPantalla6,73″ AMOLED WQHD+ (3.200 x 1.440 px), 120 Hz, Hasta 3.000 nitsProcesadorSnapdragon 8 Gen 3Memoria y Almacenamiento16 GB LPDDR5X / 512 GB UFS 4.0Batería5.300 mAh (Carga rápida 90W, Inalámbrica 50W)Cámaras traserasPrincipal: 50MP, LYT-900, f/1.63-f/4.0, HyperOISTelefoto: 50MP, IMX858, f/1.8, 75 mm, OISSuper telefoto: 50 MP, IMX858, f/2.5, 120 mm, OISGran angular: 50 MP, IMX858, f/1.8, 122º, 12 mmCámara frontal32 MP, f/2.0Sistema / ConectividadHyperOS (Android 14) / 5G, WiFi 7, Bluetooth 5.4, NFC, Infrarrojos, USB-C 3.2 Gen 2 El lenguaje de diseño es sencillamente espectacular. Ya me había gustado caleta el modelo anterior con ese acabado en aluminio y cuero vegano, pero acá metieron un par de refinamientos que arman un paquete todavía más redondo. El teléfono es un poco más contenido: menos alto y algo más liviano, aunque engordó un pelín a lo ancho y en grosor.
En la mano se siente harto más compacto, cómodo y rico de agarrar. De verdad no echas de menos ni el titanio ni la cerámica para que el equipo grite “premium”. Eso sí, le volaron la protuberancia que iba subiendo gradualmente hasta llegar al módulo de cámaras, y para mí eso fue una embarrada. Esa pequeña “guatita” lo hacía único y tenía la pura función estética de suavizar la transición hacia el lente gigante. Entiendo que con sensores de una pulgada el módulo tiene que comerse medio teléfono, pero sin esa rampa, pasas del chasis al bloque de cámaras de un paraguazo.
Obvio que si le chantas una carcasa esto pasa piola, pero en un celular de cuero vegano (que te ruega que lo uses a pelo porque no se va a trizar como el cristal) se extraña la solución creativa de la generación pasada. El módulo ahora es groseramente llamativo, casi del mismo grosor que el propio cuerpo del celular. Un dato medio friki es que el sensor infrarrojo ya no está en el marco superior; lo embutieron directo en el módulo fotográfico. Por los costados la cosa sigue igual, salvo por el botón de encendido que ahora trae una textura rugosa. Me recordó al toque del Alert Slider de los OnePlus, un acierto total en ergonomía que te da un feedback bacán para saber que estás apretando el botón correcto sin mirar.
Es loco pensar en cómo avanza la máquina china, porque mientras todavía le sigo sacando el jugo a esta bestia, el mercado no perdona y ya nos tiene hablando de lo que se viene para el resto del 2026. Y es que tan seguro como que mañana sale el sol, Xiaomi ya está preparando el terreno para su serie 17T, la clásica alternativa para los que andan con un presupuesto un poco más apretado pero no quieren transar rendimiento.
La serie 17T se viene con aires de grandeza, para bien y para mal. Gracias a los capos del sitio francés Dealabs, ya nos enteramos de las especificaciones y hasta de los precios de los futuros 17T y 17T Pro. Ya sabíamos que esta línea iba a correr con el procesador Dimensity 8500 y 12 GB de RAM, pero el reporte soltó bastante más info. El 17T normal se va a encoger un poco en comparación al 15T, pasando a una pantalla de 6.59 pulgadas a 1.5K, mientras que el modelo Pro se queda con sus buenas 6.83 pulgadas.
Donde de verdad tiraron toda la carne a la parrilla fue en la autonomía. Las baterías se pegan un salto cuático: el 17T llega con 6500 mAh y el Pro se dispara a los 7000 mAh, una brutalidad. En carga, el Pro agarra los 100W por cable y 50W inalámbricos; el hermano menor se tiene que conformar con 67W por cable y se olvida de la carga sin cables. En cuanto a las fotos, vuelven a meter el sistema triple firmado por Leica, pero el telefoto del 17T normal sube a un zoom óptico de 5x y el Pro estrena el sensor principal Light Fusion 950.
El dolorazo viene por el lado de las lucas. Se rumorea que el 17T aterrizaría en Europa a 749 euros (por la versión de 12GB/256GB), y si te quieres ir por el de 512GB, el palo andaría entre los 799 y 849 euros. Es un aumento de precio que se nota bastante si nos acordamos que el 15T partió en 649 euros y su versión Pro en 749. Pura inflación de este 2026.
Falta ver cómo manejan los tiempos, porque las malas lenguas allá en China dicen que Xiaomi quiere patear el tablero y adelantar el lanzamiento. En vez de esperar a la clásica ventana de septiembre u octubre, podríamos ver estos equipos asomando la cabeza en mayo. Considerando que la serie 17 recién nos llegó a occidente en marzo, lo más lógico es pensar que este adelanto sea solo para el mercado chino, pero habrá que estar ojo al charqui.






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